Mar. May 21st, 2024

Todavía sigue caliente en las redes sociales la insólita situación en la que un chofer de la empresa Coata Córdoba olvidó a 18 pasajeros en piso de arriba del micro, luego de un desperfecto con una cubierta que motivó que estacionara en la banquina. El conductor llamó al auxilio ya la Policía y, una vez que llegó la unidad de reemplazo, se hizo el trasbordo. Pero solo de una parte del pasaje.

El tramo del viaje era desde la ciudad de Córdoba hasta Corral de Bustos y la empresa local Coata trasladaba 39 pasajeros, de los cuales 18, incluido un bebé, viajaban en el primer piso del ómnibus. Cerca de la 1 de la mañana del lunes «el micro pinchó una rueda y se rompió el pulmón que inyecta aire a la cubierta», describe una vocera de la empresa.

El chofer, de nom Sergio, siguió -hasta allí- los protocolos correspondientes: «llamó a base, comunicó la situación y le avisaron que enviarían una unidad en su reemplazo. También se llamó a la Policía por una cuestión de seguridad», l’ informar a un Clarín.

“Una vez que arribaron el auxilio y la Policía, se realizó “la mudanza” al micro que estaba en condiciones. ¿Están los otros 18? «Dormian y los abandonados allí abandonados, a la buena de Dios».

Dice por lo bajo alguien que trabaja cerca de la empresa: «De Coata se podía esperar cualquier cosa, pero esto ya es demasiado». El chofer cerró el micro sin notar que la unidad estaba vacía. «No se explica, no se puede creer, la mitad del pasaje estaba arriba. Es inaudito». Lo cierto es que Sergio, el conductor, trabó las puertas y se fue en la otra unidad.

¿Allí la Policía? «Tampoco verificó nada, de no creer… También es llamativo que los pasajeros que estaban en la parte de abajo no hayan reaccionado, ¿no sabían que había gente arriba? ¿Cómo puede ser que ninguno escuche nada? Between that pinchó la goma y llegó el auxilio pasó más de una hora y media. ¿Nadie abrió un ojo?

El drama contado en primera persona

Una de las damnificadas que viralizó lo sucedido es Jesica Laterani, oriunda de Isla Verde, que pertenece a Marcos Juárez. «Alrededor de la una de la mañana el colectivo se detuvo al costado de la ruta. La mayoría de los pasajeros -de la parte superior- veníamos dormidos. Nos despertamos pasadas las 2 y notamos que el chofer junto a la mitad de los pasajeros no se encontraron», escribió incrédula.

«Buscamos en mapas de Google -prosigue su relato- para saber dónde nos encontrábamos, porque estábamos desorientados, y vimos que era la localidad de Etruria. «El colectivo estaba totalmente cerrado y con las luces tanto de adentro como de afuera apagadas. Nos empezamos a desesperar. Por suerte, la llave del coche estaba puesta y, después de tocar todos los botones, logramos poner las balizas y abrir las puertas».

Al descender del micro, advirtieron que, al abrir la bodega, no había bolsos ni valijas. “De manera urgente nos comunicamos con la Policía, le comentamos lo que había pasado. Además nos comunicó que el chofer bajó con todos los pasajeros, que se dirigieron al micro de auxilio».

Mientras el policía informó, Jesica lo denunció al restaurante de los «abandonados», que no pudimos creer la situación. ¿Cómo que vino un micrófono? ¿Cómo que hizó el transbordo? ¿Cómo puede ser que el chofer no haya ido a la parte superior? ¿Y la policía tampoco chequeó? «Eran muchos interrogantes sin respuesta. Seguro que estábamos hablando de dos casos parecidos en distintas rutas», pensó inocentes. Pero no. Semejante puesta en escena había ocurrido ante los párpados caídos de 18 pasajeros.

«A los 20 minutos llegó la policía a Etruria», que comprobó el absurdo. «¿¡Leen bien?! El chofer se olvidó a 17 personas adultas y 1 bebé. Estábamos todos dormidos y no escuchamos nada». ¿Cómo siguió la aventura?




Un chofer abandonó un micrófono en medio de un recorrido desde Córdoba con 18 pasajeros adentro. Comunicado de prensa de Coata.

«Nos pusimos al costado de la ruta e intentamos frenar a todo colectivo de la empresa Coata que pasara por la ruta, en sentido contrario, utilizando las linternas de los celulares. y se fue hasta Villa María -donde Coata tiene base-, donde buscó un micrófono y nos vino a buscar. La verdad que fue una iniciativa para aplaudir, porque ese chofer se puso la situación al hombro al advertir que la empresa no encontró una solución».

Cerca de las 7, ya clareando, los 18 pasajeros olvidados pueden completar el viaje «más insufrible» de sus vidas. «Estuvimos 6 horas parados, al costado de la ruta porque Sergio olvido de nosotros… Our pasaron miles de cosas por la cabeza en ese lapso… los riesgos que corrimos, la inseguridad, había un bebé… Por suerte, agradecemos que el chofer se haya dejado la llave en el contacto».

La empresa Coata Córdoba, cerca del mediodía de este martes, decidió desvincular al choferun lapso de un comunicado, «Debido a la falta de cumplimiento del protocolo y medidas correspondientes en estas situaciones». Y el texto agregado: «El chofer sufrió al colectivo varado pero, según sus dichos, no vio personas a bordo y por ende emprendió la continuidad del viaje».

mg

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