Sáb. May 18th, 2024

Se consolidó la Comunidad Iberoamericana, donde muchos daban hace tiempo por muerto o inútil. Pesa en estas contradicciones y debilidades, la conferencia que agrupa a los 22 países de habla española y portuguesa en América y Europa ha celebrado este sábado una cumbre de jefes de Estado y Gobierno en Santo Domingo (República Dominicana) que hace la número 28 desde la inaugural, celebrada en 1991 en Guadalajara (México). Y ya está fijada la próxima cita: será en Quito (Ecuador) el 29 de noviembre de 2024. ), ha celebrado siete cumbres más 15 años de vida; y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) no se reúnen desde 2014.

En Santo Domingo han acudido 13 delegaciones encabezadas por sus jefes de Estado o de Gobierno —tanto España como Portugal han estado representadas por partida doble, por su Rey o presidente; y por su primer ministro—, dos menos de los que acudieron a la última cumbre presencial antes de la pandemia, en Antigua (Guatemala) en 2018. La ausencia más clamorosa ha sido la de Andrés Manuel López Obrador. El presidente mexicano tiene alergia a viajar al extranjero, pero su ausencia evidencia también que no ha perdonado que Felipe VI no contestara a la misiva en la que le reclamaba disculpas por los excesos de la colonización de América. Solo así se clara que enviara a la cumbre al subsecretario para América Latina y no a un ministro, como los demás presidentes que faltaron a la cita.

El otro gran ausente de la cumbre ha sido el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva pero, a diferencia de López Obrador, este se excusó alegando que tenía programado un viaje a China, aunque finalmente tuvo que cancelarlo por una neumonía, y enviado a Santo Domingo al canciller Mauro Vieira para que lo represente. Tras el distanciamiento de su antecesor, Jair Bolsonaro, la comunidad iberoamericana confió en que Lula asumió un papel de liderazgo en la región y organiza la cumbre de 2026, que hará la número 30.

Las demás ausencias eran las esperadas, desde la de la peruana Dina Boluarte, que no puede ensuciar de su país sin permiso del Congreso; hasta el venezolano Nicolás Maduro, quien mantuvo hasta última hora la incógnita sobre su asistencia y, según su vicepresidenta Delcy Rodríguez, dio un falso positivo a la covid. La falta de cuatro de los seis mandatarios centroamericanos (Nicaragua, Panamá, El Salvador y Guatemala) obliga a cancelar el desayuno que probablemente el Rey con todos ellos. Sí ha acudido la hondureña Xiomara Castro, única mujer en un plantel de mandatarios abrumadoramente masculino.

El éxito del foro radica en aceptar que, aunque los gobiernos iberoamericanos no piensan lo mismo y mantienen posiciones ideológicas contrapuestas, son conscientes de que comparten un destino común: “Somos todos pasajeros del mismo barco. Nadie se salva solo”, en palabras del argentino Alberto Fernández. Una diferencia de lo que triunfó hace una década, la línea de ruptura ya no pasa solo por el eje izquierda-derecha o anticomunistas y bolivarianos. El chilino Gabriel Boric, representante de un gobierno de izquierdas, ha sido el más duro con “la dictadura familiar de [Daniel] ortega y [Rosario] Murillo”. «La patria se lleva en la sangre, no se quita por decreto», ha proclamado, tras advertir de que no se podía guardar silencio ante la del régimen nicaragüense de privar de la ciudadanía a 200 expresos decisión política y 94 exiliados. El canciller nicaragüense, Denis Moncada, ha respondido con no menor dureza: «No debe utilizar a Nicaragua para occult su traición al pueblo chileno y su entrega al imperio norteamericano y sus aliados», ha dicho a Boric.

El presidente español, Pedro Sánchez, no ha hecho alusión a este asunto en su discurso, aunque el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha vuelto a calificar de decisión “infame” la de convert en parias a los opositores. Todos los mandatarios han hecho profesión de fe en la democracia, pero no todos la entienden de la misma manera. El colombiano Gustavo Petro reconoció la legitimidad del Perú Pedro Castillo, encarcelado tras el autogolpe de diciembre, asegurando que debía haber estado en la cumbre. “Debería estar aquí. El golpe se lo dieron a él”, ha enfatizado. “Si Pedro Castillo no está, por eso dio un golpe de Estado. Si tuviéramos, tendríamos un dictador”, ha contestado la ministra peruana de Exteriores, Ana Cecilia Gervasi.

El rey de España, Felipe VI, saludaba este sábado al presidente dominicano, Luis Abinader, en la XXVIII Cumbre Iberoamericana en la capital dominicana.Mónica González Islas

Consenso

En la comunidad iberoamericana las decisiones se toman por consenso y eso obliga a complicados equilibrios. Las negociaciones para alcanzar una posición común sobre la invasión de Ucrania (que Nicaragua, Venezuela, Cuba, Bolivia y El Salvador no condenaron en la ONU) quedaron en un pacto de mínimos: una declaración que llama a alcanzar una «paz completa, justa y will last in todo el mundo basado en la Carta de las Naciones Unidas, incluyendo los principios de igualdad soberana e integridad territorial de los Estados», pero sin la menor mención a Ucrania. Algunos de los oradores sí lo han hecho, as Boric, qu ‘ ha calificado la agresión rusa de «inaceptable» y ha contado qu’había hablado con el presidente ucranio, Volodimir Zelenski, para trasladarle su apoyo; mientras que Petro ha apostillado que «no se puede criticar una invasión si aplaudimos otra». ha puesto en un brete a España al plantar que el Sáhara Occidental sea admitido como observador de la conferencia iberoamericana, pero Albares ha esquivado el asunto alegando que “los Estados reconocidos internacional mente” (lo que exclusye al Sahara) tienen una vía para solicitar.

La falta de consenso ha impedido aprobar uno de los documentos previstos: el árbitro al diseño de una nueva arquitectura financiera internacional, al que se opuso a Cuba y que por eso quedó eliminado de la lista de textos anunciados al inicio de la cumbre por el secretario general Iberoamericano, Andrés Allamand. Este sábado, durante la reunión de mandatarios, acordó sustituir este documento por una comunicación de un solo párrafo en la que señaló “la necesidad de una reforma estructural de la arquitectura financiera internacional, que permitiera un mayor flujo de recursos destinados al desarrollo sostenible y amplía los límites de acceso que tienen los países de Iberoamérica en materia de financiamiento”. El texto critica los «sobrecargos en los préstamos» aboga y por contar con «instrumentos financieros innovadores, con condiciones que facilitan el endeudamiento sustentable».

Lo que sí ha recibido luz verde ha sido el Plan de Acción de la Cooperación Iberoamericana 2023-26, la Carta de Derechos Digitales, la Estrategia de Seguridad Alimentaria y la Carta Medioambiental o Pacto Verde. Todos los mandatarios han anunciado de los riesgos que conlleva el clima climático para la región, pero también la oportunidad que supone para avanzar hacia una integración económica hasta ahora inexistente (según la CEPAL, el comercio intrarregional solo representa el 19,2% del total). “Nuestra unión es más retórica que otra cosa. La de Europa es concreta, la nuestra discursiva. Hablamos mucho pero poco hacemos por la integración verdadera”, ha reconocido Petro. Por el contrario, Felipe VI subrayó que la Comunidad Iberoamericana ha tomado vida propia y ya no depende solo de las cumbres organizadas por los gobiernos, sino que se apoya en una tupida red de observatorios, encuentros y foros de la sociedad civil.

El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, ha dicho que la situación mesa la caótica de Haití ha subrayado que la responsabilidad de enfrentar el problema corresponde a toda la comunidad internacional y no exclusivamente a la República Dominicana. El anfitrión de la cumbre, el dominicano Luis Abinader, le ha agradecido la mención y ha apostillado: “No hay otra manera de ayudar a Haití que ir a pacificar Haití”. En la denominada Declaración de Santo Domingo, los mandatarios expresan su «profunda preocupación por el deterioro progresivo de la situación de seguridad pública y humanitaria» en Haití, reconocen los «ingentes esfuerzos desplegados por el Gobierno dominicano», en lo que’constituye un espaldarazo a la política de Abinader, y hacen un llamamiento a la comunidad internacional para «encontrar una salida a esta compleja crisis, con la anuencia y participación de Haiti», pero sin mencionar una fuerza de pacificación.

El jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha confirmado que la UE presentará un paquete de inversiones estratégicas para la región en la región con la CELAC prevista para el 17 y 18 de julio en Bruselas. Con el objetivo de prepararla ha acudido como invitado a Santo Domingo el Alto Representante de la UE, Josep Borrell, quien, en su discurso ante los mandatarios, ha instado ha provechar la Presidencia española de la Unión, en el segundo semestre de este año, para «aprobar algunas asignatures pendientes» en la relación entre ambos bloques, con referencia a la revisión de los acuerdos de asociación y libre comercio con México y Chile ya la firma de un nuevo pacto con Mercosur. En el segundo semestre de este año se celebrará en Ecuador un foro migraciones, problema que afecta directa o indirectamente a todos los países de la región, como quedó de manifiesto en los debates entre mandatarios.