que hicieron con los vinos que causaron 29 muertes

que hicieron con los vinos que causaron 29 muertes

El bodeguero Mario Arnoldo Torraga fue denunciado en febrero de 1993 por adulterar vino y matar a 29 personas en todo el país.

Por entonces, Torraga (porteño, radicado en San Juan) era dueño de la bodega Nietos de Gonzalo Torraga SA

Según concluir, el empresario apareció alcohol metalico en los vinos que ofrecen en las damajuanas identificadas con las marcas «Mansero» y «Soy Cuyano».

Quiso adulterar el producto para reducir costes. El alcohol de los vinos proviene de la propia maduración de la uva. Todos los vinos tienen que cumplir la graduación alcohólica mínima autorizada por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV)que varía según los años más cálidos o fríos.

Torraga, con esta maniobra, es posible que haya querido introducir alcohol etílico pero estaba mezclado con metílico, y no funciona una cadena de muertes en distintas provincias. Hubo víctimas en Misiones, Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires.

Mario Torraga en su bodega junto a su hijo Guillermo.  Archivo de fotos


Mario Torraga en su bodega junto a su hijo Guillermo. Archivo de fotos

El entonces presidente Carlos Menem clausuró la bodega del municipio sanjuanino de Caucete, que Torraga le había comprado una cooperativa en un remate.

El bodeguero, que conocía de la industria porque había trabajado para Resero pendante la intervención estatal a las empresas del Grupo Greco, duró 45 días prófugo.

Apareció caminando hacia el Juzgado Federal de San Juan y se entregó. Denunció que era víctima de un «trama orquestada por mendoza to perjudicar la industria vitivinícola sanjuanina». Pero ya tenía una condena previa por falsificar cupos de vinification en el inicio de los ’90.

El juicio por el envenenamiento masivo fue en junio de 1996. La Justice Federal condenó a Mario Arnoldo Torraga a 15 años de prisión.

Varios empleados, entre ellos el enólogo Armando Ribes y su hijo Guillermo, recibieron penas menores, entre los dos y 10 años de cárcel.

Damajuanas con el vino adulterado.  Archivo de fotos


Damajuanas con el vino adulterado. Archivo de fotos

Por el beneficio de 2×1, la mayoría recuperó la libertad mucho antes. Tres empleados del Instituto Nacional de Vitivinicultura encargados de taxizar los vinos fueron absueltos de su responsabilidad penal, ya los pocos meses, despedidos de sus puestos por irregulidades administrativas.

Guillermo Tórraga. El hijo mayor del bodeguero, fue condenado a 6 años en prisión por el caso de la adulteración de vinos, cuando tenía 30 años. Y otro de sus hijos, Facundo Martín Torraga, en 2021, fue detenido y condenado por abuso sexual contra su mujer.

Fue en el juicio de su hijo Facundo donde volvió vertida públicamente a Torraga. Sigue viviendo en Avenida Libertador al 2300, en la ciudad de San Juan. Tiene 81 años.

los silencios

En la industria del vino, golpeada por la helada, el granizo y la suba de precios de la uva por la menor cosecha, nadie quiere hablar del caso Torraga.

Los pocos que acceden a recordar el caso piden anonimato y deslizan distintas hipótesis de lo que pudo haber ocurrido hace 30 años: «Una guerra del alcohol; un boicot à la damajuana a favor de nuevos envases como el carton, y hasta una ajuste de cuentas de algún proveedor de Torraga porque tenía fama de incumplir sus pagos”.

Detectaron alcohol etílico en un porcentaje superior y tolerable.  Archivo de fotos


Detectaron alcohol etílico en un porcentaje superior y tolerable. Archivo de fotos

Este martes cumple 30 años. Fue el domingo 21 de febrero de 1993 cuando una reunión familiar en una casa de Ensenada, en la provincia de Buenos Aires, terminó con la muerte de seis personasentre ellas una embarazada, como consecuencia de haber brindado con vinos de las marcas «Soy Cuyano» y «Mansero».

En total, fallecieron 29 personajes. También hubo un centenario de denuncias de personas que sufrieron síntomas de ceguera y daño neurológico irreparable.

Las damajuanas, de 4 litros y medio de vino tinto y blanco, habían sido adulteradas con alcohol metílico, en una proporción 200 veces superior a la permitida.

Se vende a 3,50 pesos cada una, con las etiquetas Soy Cuyano y Mansero, en varias zonas del país. Eran las mas baratas del mercado. Tenían un depósito en Buenos Aires, agregaban el producto, llegaba en camiones y distribuían por el país.

Aunque en el juicio Torraga había reconocido qu’compró el alcohol en Buenos Aires y adulteró los vinos, decía. «¿Quién puede ser tan torpe de mezclar vino con alcohol metílico (de quemar) en lugar de etílico (medicinal)?»a fundamentar que había sido sujeto de una traición o conspiración.

Y se excusó: «El error fue que compré un alcohol que evidentemente no era el adecuado. Yo compré botellas de alcohol medicinal, alcohol puro y adentro de esa botella vino otro alcohol que no era el que decían que yo compré», dijo Torraga en declaraciones tiene Radio América.

En 2002, traducido cinco años despuéscayó Carlos Alberto Blanco, el distribuidor en el área metropolitana de Buenos Aires de los vinos Mansero y Soy Cuyano,

La bodega Tórraga


La bodega Tórraga

En el título de la causa contra Torraga figuraba el número del empresario Jorge Vartanian, propietario de la firma Química Armenia SRL, proveedora del alcohol metílico.

Vartanian fue absuelto y los cargos le apuntaron a Blanco, quien había declarado como testigo, pero desapareció cuando pasó a ser imputado. Fue condenado como el director de la persona de entregar la materia prima con la que se «estiraban» los vinos.

A donde fue a parar el vino de la muerte

El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) previó incautar 23.000 damajuanas con silla Mansero y Soy Cuyano. El cargamento, en un camión con acoplado, fue a parar al Juzgado Federal de San Juan, y como no había suficiente espacio, el entonces juez Julio Fernando Correa ordenó que sede tenga un depósito en Mendoza.

Durante siete años, las damajuanas supuestamente envenenadas quedaron en el depósito de la calle Tirasso 2131, en un predio del INV, en el populoso municipio de Guaymallén, Gran Mendoza.

Mario Torraga durante su indagatoria en 1996. Foto Archivo


Mario Torraga durante su indagatoria en 1996. Foto Archivo

«Nadie quería hacerse cargo de cuidar ese depósito, temían que alguna persona encontrara las damajuanas y por error bebiera el vino adulterado», cuenta uno de los encargados del traslado.

El área jurídica del INV consiguió una autorización judicial para destruir las damajuanas en el 2000. En un operativo que no tuvo difusión, se derramo cada damajuana por el equivalente a 100 litros de agua.

«Se usó una pileta para mezclar el vino con agua y ese líquido fue derramado a las cloacas en mendoza«, aseguró un Clarín, uno de los fiscalizadores. En un par de días, no quedaron rastros de esos vinos.

Cómo controlar los vinos

Distintos referentes del vino aseguran que el caso Torraga fue un punto de inflexión en el control de vinos. Fue al final de la damajuana vienen envase masivotuvo una caída estrepitosa en las ventas y nunca repuntó.

Ahora todo el control de alcoholes es taxizado por el INV que debe controlar la producción, circulación, fraccionamiento y comercialización de los alcoholes etílicos y metanol (Ley 24.566) y ser la autoridad de Aplicación del Sistema de Designación del Origen de los Vinos y de las Bebidas Espirituosas de Origen Vínico (Ley 25.166).

Las notas de Clarín por el caso de los vinos "Soy Cuyano" allá "mansero"que mataron tiene 29 personas.


Las notas de Clarín por el caso de los vinos «Soy Cuyano» y «Mansero», que mataron tiene 29 personas.

El control de la genuinidad de los productos vitivinícolas se realiza en la etapa de pre-cosecha, cosecha y pos-cosecha. Para ello, se evalúan las parcelas de vid distribuidas en todas las regiones vitivinícolas del país, se realizan lecturas del tenor azucarino en el ingreso de uva a los establecimientos enscriptos, se toman las existencias de los productos nuevos y viejos a fin de determinar el grado alcohólico mínimo que deberías preguntar a los vinos que comercializan.

Los controles de genuinidad del vino comeienzan en las etapas de crianza, conservación y fraccionamiento con inspecciones en las bodegas.

Se extraen muestras oficiales que son analizadas en alguno de los 13 laboratorios del INV en el país. A través de la Dirección de Estudios y Desarrollo Sustentable se realizan controles sobre el contenido de agua exógena en las vides, identificación varietal y origen del alcohol en las vides.

En todo control de la producción, circulación, fraccionamiento y comercialización de alcohol etílico y metílico (Ley Nº 24.566), el INV realiza controles tanto en el área de producción como de comercialización.

MG-EMJ

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