Mié. Jun 12th, 2024
Canasta alimentaria nicaragüense supera los 15 mil córdobas

Además del costo de la canasta básica de alimentos, un experto señala que el principal problema es el bajo poder adquisitivo de los nicaragüenses.

Mientras que el salario mínimo nicaragüense es en promedio C $ 6.624,35, la canasta básica de alimentos, en cambio, ya supera los 15.000 córdobas. Es decir, con esto solo es posible cubrir alrededor del 43% del total de productos contenidos.

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Según datos del Instituto Nacional de Información para el Desarrollo (Inide), en julio de 2021, la canasta básica de alimentos en Nicaragua ya tenía un costo total de C $ 15 266,04. Mientras que a principios de año estaba en C $ 14951,41, cifra que ha ido aumentando mes a mes con el cambio de precios, mientras que los salarios se mantienen iguales.

Además, el gasto mensual total puede ser incluso superior a lo estipulado en las cifras oficiales, teniendo en cuenta que en la tabla Inide el costo del alquiler se estima en apenas 900 córdobas y que otros productos han sufrido ligeros incrementos, como en el caso de gas butano, que ya está por encima de las 400 córdobas, y no C $ 374.30 como consta en el registro oficial. Asimismo, los expertos señalan que los productos que acompañan son de menor calidad.

Bajo poder adquisitivo

Además del salario mínimo, datos del Banco Central de Nicaragua (BCN) revelan que el salario promedio de los trabajadores afiliados formalmente al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) es de C $ 12,048.4; Es decir, en las distintas actividades de la economía nacional, los nicaragüenses continúan recibiendo, en promedio, ingresos que no pueden cubrir la totalidad de la canasta básica alimentaria.

El economista Luis Núñez compartió previamente con Nicaragua Investiga que el principal problema es «el poder adquisitivo de los nicaragüenses», porque con sus salarios «compran mucho menos que hace un año o dos». Lo que calificó de «crítico».

Organizaciones internacionales advierten que las tasas de pobreza y pobreza extrema en el país han aumentado considerablemente. Asimismo, con los últimos tres años de recesión económica, se han perdido miles de puestos de trabajo, dejando a varias familias sobreviviendo con un solo salario, lo que dificulta la cobertura de todos los productos y servicios básicos de subsistencia.