Lun. Abr 22nd, 2024
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Cuando, a fines de la década de 1960, tuve como profesor al Dr. Jorge Mario García Laguardia, quien fue precedido por la fama y notoriedad que alcanzó en la Universidad Autónoma de México como perito constitucional, quedé impresionado por su formación, su talento y la forma en que se transmitió el conocimiento. Estaba lejos de imaginar que cultivaríamos una gran amistad que se fue forjando en la actividad política donde, de niño de shute, participó con él junto a Manuel Colom Argueta, Adolfo Mijangos López, Alfredo Ballsels Tojo, Miguel Angel Andrino Diéguez, Rolando. Andrade Peña, Americo Cifuentes Rivas y ocasionalmente Héctor Zachrisson y Pancho Villagarán Krámer, entre otros, que eran los altos mandos de esa URD que llevó a Meme al Ayuntamiento. De estos murieron todos mis maestros y amigos y solo les sobrevivió Mario Roberto Guerra Roldán, quien, sin ser político, era amigo íntimo de Jorge Mario y protagonista del Ayuntamiento.

Luego del asesinato de Meme Colom, el grupo se dispersó como tal, pero yo me mantuve en contacto con quienes no se exiliaron, fortaleciendo los lazos de amistad. Tras la renuncia de Jorge Mario a la Defensoría del Pueblo, las reuniones con él se volvieron periódicas en compañía de Ricardo Alvarado Ortigoza, Víctor Hugo Godoy y Chino Reyes, quienes habían trabajado durante su gestión en la PDH y fueron un verdadero deleite porque le gustaba uno. Aperitivo y suculento almuerzo, encontramos tiempo para hablar de prácticamente todos los acontecimientos nacionales que le apasionaban, así como de las cuestiones históricas que lo consumían como incansable investigador.

La pandemia interrumpió nuestros almuerzos y lamentablemente no volví a ver a Jorge Mario y solo hablamos por teléfono esporádicamente. Ayer me enteré de la triste noticia de su muerte, que me confirmó la señora Emilia de García Laguardia, a quien le expresé el profundo dolor y la tristeza que me oprimía, porque sé que es una pérdida verdaderamente irreparable porque no lo haremos. contar con un abogado con sus cualidades, su claridad, sus conocimientos y, sobre todo, su honestidad que manifestaba en todo lo que hacía y decía.

El currículum de Jorge Mario es impresionante y su capacidad fue reconocida internacionalmente y ayudó a organismos internacionales a hacer propuestas constitucionales en el surgimiento de nuevos estados que se independizaron en el siglo pasado, además del Centro de Formación Electoral para América Latina (CEPAL), incidió en que tipo de apertura democrática que muchos países de la región han experimentado en la última parte del siglo. Lamentablemente, como ya hemos comentado varias veces, muchas personas se han dejado engañar por las ilusiones creadas por las falsas democracias.

En algunas de nuestras últimas reuniones, luego de los logros que para el sistema fueron la cooptación del MP y la expulsión de la CICIG, reflexionando sobre el futuro, hubo un sentimiento de malestar, pero la historia dio esperanza y terminamos hablando. sobre los hechos de 1944, aunque sin olvidar el exilio que tuvo que vivir tras el triunfo de la Liberación por su papel de líder de la AEU.

Podría escribir sin cesar sobre mis recuerdos de Jorge Mario, pero baste decir que fue un verdadero modelo a seguir por sus firmes ideas y respeto por los demás, pero sobre todo por su extraordinaria habilidad y honestidad, que debería ser un ejemplo para muchos.

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