Jue. Abr 18th, 2024
Nicaragua entrega antorcha de Centroamérica a Costa Rica

Daniel Ortega habla de defender la libertad y la soberanía, pero mantiene a Nicaragua en concesión a favor del chino Wang Jing.

La antorcha centroamericana, que representa la alianza y unidad de los pueblos del istmo que lograron su independencia de España el mismo día hace 200 años, ya terminó su visita a Nicaragua y la ministra de Educación, Miriam Raudez, la entregó a Costa Rica.

El viernes pasado Daniel Ortega, presidente del país y muy cuestionado por los actos de violencia estatal ordenados contra su población en los últimos años, tomó la antorcha de la libertad y dijo que Nicaragua continúa su lucha por defender su «autodeterminación y soberanía». Sin embargo, el país no ha revocado la controvertida Ley del Canal durante 8 años, que otorgó al empresario chino Wang Jing gran parte del territorio nacional a través de un contrato de exploración de 100 años.

Jing no ejecutó ninguno de los proyectos prometidos y, a pesar de que hace dos años venció el plazo de ejecución previsto en la Ley, Ortega no cumplió con sus disposiciones para retirar la concesión al controvertido inversionista, quien perdió buena parte de su fortuna en años recientes.

La antorcha fue entregada por las autoridades nicaragüenses en el puesto fronterizo de Peñas Blancas.

Como parte de las fiestas patrias, Nicaragua inauguró el Parque do Bicentenario ubicado en el casco antiguo de la capital, frente al famoso Gran Hotel Managua destruido por el terremoto de 1972.

Nicaragua bajo fuego; la tarea de construir una cultura de paz

fiestas nacionales en la desesperación

Las fiestas patrias del país llegan en medio de un clima de tensión nacional y desesperación ciudadana, ya que Ortega allanó el camino para su cuarto mandato consecutivo con el apoyo de varios partidos colaboradores que lo acompañarán en la votación electoral e inició una nueva ola de exilio provocada por una cacería de opositores que suma más de 33 detenciones.

Para todos ellos se inició oficialmente un proceso judicial, sin garantías mínimas y sin respeto a sus derechos civiles y políticos.

Desde 2018, cuando estalló la crisis sociopolítica que exigía una reforma previsional restrictiva, la bandera nicaragüense ha sido considerada un símbolo de rebelión y oposición, por lo que en estos días festivos el gobierno siempre intenta colocarla junto a una bandera sandinista. Prevalece el ondear durante todo el año en instituciones públicas y escuelas.