Dom. Mar 3rd, 2024

“Ahora mismo no hay nadie en casa, pero deje su mensaje y le contestaremos lo antes posible”. Esta locución automatizada es la que uno espera escuchar cuando salta el buzón de voz en el móvil o teléfono fijo del destinatario, pero en el caso que nos ocupa, se trata de una puerta (o siendo más precisos, una videocámara colocada en la misma), la que contesta. El manido hogar conectado es una realidad desde hace ya bastantes años, pero algunas soluciones tecnológicas que lo componen permiten elevar la seguridad de los hogares por un coste muy comedido y sin necesidad de suscripciones.

Videocámaras con ‘buzón de voz’

Las ventajas de instalar una videocámara en la puerta de casa son evidentes: los estudios demuestran que pueden reducir el número de robos por el efecto disuasivo de la misma y facilitan la entrega de paquetes si no hay nadie en casa (se puede indicar al mensajero que deje el paquete en la alfombra). Sin embargo, muchas de esas cámaras suponen un problema serio para la privacidad, ya que envían las grabaciones a un servidor remoto y es ahí donde se desatan las alarmas. Los fabricantes confirman que las grabaciones viajan cifradas y nadie, salvo el propietario, puede acceder a ellas, pero “si has perdido la contraseña, olvídate de las grabaciones”, confirma a EL PAÍS, Dave Ward, director ejecutivo de Ring para Europa, y lo hace en referencia a la imposibilidad material de acceder a una grabación que viaja encriptada de punto a punto. Ni siquiera los empleados de la compañía pueden hacerlo. En la última actualización de las cámaras de la compañía, se ha incorporado un “buzón de voz”, que responde de forma automática si no se atiende a la llamada a la puerta.

Sistemas inteligentes de alarma sin cuotas

No cabe duda de que, además de un sistema de videovigilancia, instalar una alarma puede ser realmente disuasorio a la hora de evitar robos. Las alarmas conectadas alertan a la central de alarmas de una eventual intrusión y esta contacta con el propietario, y en su caso, con la policía. Esta protección se lleva a cabo mediante una cuota mensual y el arrendamiento de un equipo que no es del propietario. Estas dos realidades hacen que muchos se lo piensen antes de darse de alta en un servicio adicional.

Sin embargo, en el mercado existen un número considerable de sistemas de alarma que no requieren conexión a una central (y, por lo tanto, de una suscripción), y que ofrecen más funciones a su propietario. ¿Qué sucede en caso de intrusión con estos sistemas de alarma? El usuario recibirá una notificación en su móvil, al tiempo que suena una sirena, y podrá acceder desde el teléfono a las imágenes en directo de lo que está sucediendo. A partir de este punto, le corresponderá a él contactar con la policía o con algún vecino, y en cualquier caso, las grabaciones estarán disponibles para ser empleadas posteriormente como prueba. La oferta en el mercado es variada, pero los modelos más valorados por los clientes en Amazon son, entre otros, TecPeak Kit, Ring y Blaupunkt.

Puertas que se abren solas, o la ventaja de salir sin llaves

Tenemos el televisor conectado al router, también la videocámara y hasta la alarma… ¿Por qué no la cerradura? El principio no puede ser más sencillo: hacer que el móvil sea la propia llave de casa y permitir salir de la misma sin llavero. Uno puede pensar que puede resultar arriesgado en la eventualidad de que se pierda el móvil o nos lo roben, pero lo cierto es que las principales cerraduras se apoyan en la biometría de los teléfonos para franquear el acceso. Eso es, es necesario colocar la huella dactilar en el sensor o el rostro en los dispositivos que permitan el desbloqueo facial.

Las cerraduras conectadas —conocidas como smart locks— facilitan un uso inteligente de las mismas: se puede abrir una cerradura de forma remota (si, por ejemplo, un miembro de la familia se ha dejado las llaves), o bien lograr que la puerta se abra de forma automática, por proximidad, cuando volvamos a casa, por ejemplo, con bolsas de la compra. Al tratarse de un dispositivo conectado, estas cerraduras pueden conectarse a alta-voces inteligentes y abrir (o bloquear) una cerradura, de viva voz; igualmente, mediante un par de toques en un reloj inteligente. En lo relativo a la seguridad, estas cerraduras inteligentes cierran los bulones de la misma forma que lo haríamos con la llave; únicamente sustituye el giro por un motor y a este es al que se le aplica la “inteligencia”. Las más valoradas son Nuki Smart Lock, Lockin Yale, Linus Smart Lock.

Bombillas para simular presencia en casa

Otro dispositivo que permite mejorar la seguridad del hogar y a un precio mínimo es la iluminación inteligente. El principio es bien sencillo: encender las luces de forma remota (o aleatoria), simulando que la casa está ocupada en nuestra ausencia. Las bombillas inteligentes contribuyen a la prevención de robos, principalmente mediante la simulación de presencia y la mejora de la iluminación, ya que al poder programarse dan la impresión de que la vivienda está habitada, disuadiendo a los posibles ladrones. La otra ventaja de estos dispositivos es que, al integrarse con otros sistemas domotizados, pueden activarse siguiendo unos patrones determinados (por ejemplo, al ponerse el sol), o bien, de forma aleatoria.

Pero sin duda su punto fuerte es el bajo coste unitario y la sencillez de su configuración. Emplean el mismo casquillo que las bombillas tradicionales, con lo que simplemente bastará con seguir las instrucciones indicadas en la aplicación del fabricante. Las principales marcas cuentan con modos aleatorios o programables de encendido, de forma que se simule la presencia de alguien en casa pese a que esté vacía. Entre las marcas más populares del mercado, nos encontramos con la gama Hue de Philips, las TAPO de TP-Link y las ANTELA.

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