Vie. Abr 19th, 2024
Yellen insta al G7 a una aprobación 'rápida' de las nuevas reglas fiscales globales

La secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, subrayó este jueves en una reunión virtual del G7 la importancia de una aprobación «rápida» de las nuevas normas tributarias internacionales, incluido el impuesto mínimo global a las multinacionales, y destacó los «avances» en el tema del Congreso de su país.



La secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, subrayó este jueves en una reunión virtual del G7 la importancia de una aprobación «rápida» de las nuevas normas tributarias internacionales, incluido el impuesto global mínimo a las multinacionales, y destacó los «avances» en la tema del Congreso de su país.

Según un comunicado del Tesoro, en la conversación Yellen expresó su «apoyo a los continuos esfuerzos para mejorar el sistema tributario internacional y la importancia de una rápida implementación».

Específicamente, destacó que el Gobierno del presidente Joe Biden está «satisfecho» con los avances del Congreso de los Estados Unidos en aprovechar esta «oportunidad histórica» ​​y aprobar una tasa mínima de beneficios internacionales de «al menos 21%».

El G7, grupo formado por las democracias más industrializadas del mundo, está formado por Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Japón, además de la Unión Europea.

Yellen también aseguró que estas medidas obtendrán financiación para un «aumento sustancial de las inversiones fundamentales en educación, investigación y energía limpia».

130 países y jurisdicciones de los 139 que forman parte del llamado marco inclusivo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) se han sumado a este mecanismo de tributación para multinacionales acordado el 1 de julio por el G20.

Sin embargo, entre los que aún no han mostrado su apoyo, se encuentran varios países de la Unión Europea, como Irlanda, Hungría y Estonia.

Finalmente, Yellen aplaudió los continuos esfuerzos del G7 para apoyar a los países de bajos ingresos afectados por la pandemia del covid-19 e instó a las economías más grandes a prestar los nuevos derechos especiales de giro, emitidos por el Fondo Monetario Internacional (FMI), a los más vulnerables.