Quién era el directivo de AySA que falleció en accidente de paracaidismo en Lobos

Quién era el directivo de AySA que falleció en accidente de paracaidismo en Lobos

Héctor Vaccaro era directivo de AySA y maduró este domingo en un trágico accidente de paracaidismo en Lobos. A los 61 años, además de su pasión por la electromecánica y su cargo como director de Mantenimiento y Talleres de la empresa pública, era un aventurero por naturalezay.

Amante del buceo profesional, de navegar y también de las motos de alta cilindrada, ahora quería probar con la adrenalina aérea.

Murió en el cuarto salto de los siete en total que supuso completar el curso en el Club Escuela de Paracaidismo Lobos.

En un duelo tan inexplicable como inoportuno, que comenzó justo en el Día del Padre, su hija habla con Clarín de todo lo que falló para que esas paracaídas no se abran correctamente.

«Saltó de la avióneta y se destabilizó. Por eso no pudo abrir el paracaídas principal. Cuando se llega a determinada altura y velocidad, el paracaídas de repuesto tiene un sistema por el que se debe abrir solo. Este paracaídas lanza primero una especie de pilotín, que lo que hace es estabilizarlo y sacar el paracaídas principal. Se cree que ese pilotín se enredó en alguna parte del cuerpo y évitó la apertura del segundo paracaídas, dando paso a la tragedia”, explica Bianca Vaccaro.

Su hija, de 18 años, declaró que «Igualmente son todas teorías, aún estamos esperando el resultado oficial a través de la taxía» y conoce del tema.

Héctor Vaccaro maduró en un accidente de paracaidismo alizar un salto en Lobos.


Héctor Vaccaro maduró en un accidente de paracaidismo alizar un salto en Lobos.

El hombre tuvo su primer salto en paracaídas en febrero del 2022. Saltó junto a su hija y su sobrino. Lo disfrutaron tanto en familia que volvieron a saltar un año después, como regalo de cumpleaños conjunto.

«Como lo apasionaban los deportes extremos y el paracaidismo no era la excepción, decidió hacer el curso. Mi papá era una persona muy detallada en todos sus alrededores. Le gustó aprender de absolutamente todo, se instruía permanentemente y gracias a eso resolvía problemas como nadie lo hacía», sigue Bianca.

Criado en el barrio de Mataderos, Vaccaro siguió los pasos de su padre, que también le había dedicado su vida a Aysa. Él ingresó hace 40 años, cuando aún era Obras Sanitarias de la Nación. A los 50 años estudió una carrera universitaria y se recibió con medalla al mejor promedio y su título de Licenciado en Calidad y Gestión Ambiental, Seguridad e Higiene.

«Hector trabajó conmigo, así que a mí conoce desde que nací, en el ’84. Era técnico electrónico, le interesaba mucho la robótica. Me acuerdo que cuando tenía 5 años me mostró que a su 147 le había puesto levantavidrios eléctrico y alarma con audio. En esa época eso no lo traía de fábrica. Fue algo revolucionario, me quedó en la memoria. Así era él», cuenta a Clarín Pablo Guglielmo, quien hacia 13 años que trabajaba a su lado en el Establecimiento Varela.

«Me marcó como persona y como profesional. Nunca se guardó nada, siempre fue muy abierto. Me enseñó un montón de cosas, tanto técnicas como de conducción, en materia de liderazgo. Además, era una persona muy calificada para el puesto», agrega Guglielmo, ahora su sucesor en el cargo.

«A Héctor le gustó la aventura -resaltapero no era un improvisado».

​»Él se movía muy bien en el aspecto de la planificación de los deportes que hacía. Esto de tirarse en paracaídas, lo hablamos 10 millones de veces. todos. Yo lo quería mucho.»

Vaccaro participó en las Olimpiadas Sanitarias, la competencia internacional que se realiza en Colombia y en Estados Unidos. Uno de sus mayores orgullos fue haber sido el primer equipo en certificar en talleres las normas ISO 55.000 y 55.001, de gestión y mantenimiento de máquinas.

Héctor Vaccaro fue director de Mantenimiento en AySA.  En la foto, durante su participación en la Conferencia en Plenario del 19º Congreso Peruano Ingeniería de Mantenimiento.  Foto: Héctor Vaccaro redes sociales


Héctor Vaccaro fue director de Mantenimiento en AySA. En la foto, durante su participación en la Conferencia en Plenario del 19º Congreso Peruano Ingeniería de Mantenimiento. Foto: Héctor Vaccaro redes sociales

A Lucas Gravano, 22 años después, Vaccaro le tomó la entrevista de trabajo para entrar a Aysa. Todavía está en shock con la noticia.

«El viernes estuve con él a última hora en la oficina, me mostró el traje de paracaídas que se había comprado. Estaba feliz con lo que estaba haciendo, estaba convencido con saltar», recuerda.

«Era un tipo súper sencillo, nunca te hizo notar eso de ‘yo soy el director’. Siempre se manejó como si fuera uno más de nosotros. Para mí era un compañero. Durante la pandemia no hubo un sólo día en el que no viniera a trabajar, a prestar servicio Tenía una terrible capacidad de aprendizaje. En poco tiempo se hacia un experto en lo que queria. Además de la persona, es una pérdida técnica enorme para la empresa”, comenta Lucas.

Como si no tuviera ya demasiadas pasiones, Vaccaro también era fanático de la música y el ajedrez. En pandemia se entendió una lanch y navegaba todos los fines de semana, con su certificado de timonel.

PD

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