
Sentí que yo debía cuidarla y no a la inversa. Al final, sí, estuvimos juntas.
Regresé a la Argentina en el 2013 después de haber vivido y trabajado veintitrés años en Paris. Sin embargo, puede pasar a veces, cuando se vive fuera del país de nacimiento, en que llega un momento en el cual un impulso irrefrenable te dice: "ahora o nunca". "Si no volvés ahora, no volvés nunca más". Y si bien Francia es también mi hogar, salté nuevamente el Océano Atlántico, esta vez en sentido contrario. Me acababa de separar y quería estar cerca de mi familia –algunos muy queridos ya no estaban– de mis amigos, de mi madre. Necesitaba escuchar y desmenuzar…




